La diplomacia en el continente se vuelve a tensar. Este miércoles 4 de marzo de 2026, el Gobierno de Ecuador anunció la ruptura total de relaciones con Cuba. En una movida fulminante, el presidente Daniel Noboa expulsó a todo el personal de la isla en Quito, incluyendo al embajador Basilio Gutiérrez, y ordenó el retorno inmediato del representante ecuatoriano en La Habana, José María Borja.
48 horas para abandonar el país
A través de un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores, el ejecutivo ecuatoriano declaró como persona non grata a la misión cubana, dándoles un plazo de apenas 48 horas para hacer maletas y dejar el territorio andino. La decisión se fundamenta en el artículo 9 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas y el artículo 141 de la Constitución de Ecuador, que faculta al mandatario como jefe de Estado para conducir la política exterior.
El factor Trump y la alineación con EE. UU.
Este anuncio no es casualidad. Se produce justo antes de que Daniel Noboa viaje a Estados Unidos para una cumbre de mandatarios latinoamericanos con Donald Trump. La administración de Quito ha dejado claro su respaldo a la línea dura de Washington, apoyando recientemente acciones como la captura de Nicolás Maduro en Venezuela. Con esta ruptura, Noboa consolida un bloque de derecha que busca aislar a los gobiernos de corte socialista en la región.
Un historial de embajadas bajo fuego
Con la salida de los diplomáticos cubanos, Ecuador suma una nueva crisis a su lista de «relaciones rotas». Actualmente, el país no mantiene vínculos con Venezuela, Nicaragua ni México. Cabe recordar que el conflicto con el gobierno mexicano escaló tras el asalto a la Embajada de México en Quito para capturar al exvicepresidente Jorge Glas, evento que marcó un precedente de alta tensión en el derecho internacional y que sigue bajo la lupa de la Corte Internacional de Justicia.














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