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sábado 4 de julio de 2026
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Profepa investiga las causas del fallecimientodel tigre Kenzo tras operativo en Edomex; UNAM realizaría la necropsia

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) confirmó la muerte de «Kenzo», un tigre de Bengala que era buscado desde el fin de semana tras escapar de un predio autorizado para el manejo de fauna silvestre en el municipio de Tepetlaoxtoc, Estado de México. Aunque el ejemplar logró ser sedado y trasladado para recibir atención especializada, perdió la vida antes de llegar al centro de conservación al que era llevado.

La titular de la Profepa, Mariana Boy Tamborell, informó en entrevista para Aristegui en Vivo que la dependencia ya realiza las gestiones para que especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) sean los encargados de practicar la necropsia, con el propósito de determinar con precisión las causas del fallecimiento del felino.

La funcionaria explicó que el operativo comenzó el sábado pasado, luego de que la presidencia municipal de Tepetlaoxtoc notificó a la Profepa sobre la fuga del tigre. A partir de ese momento se organizó un amplio despliegue en el que participaron más de 100 personas, entre personal de la Profepa, Protección Civil, Seguridad Pública del Estado de México, autoridades municipales, especialistas del Parque Ecológico de Zacango, médicos veterinarios y expertos en el manejo de grandes felinos.

Durante varios días, los equipos de búsqueda recorrieron la zona para localizar al ejemplar. Boy Tamborell detalló que el tigre fue observado tanto el domingo como el martes; sin embargo, las complicadas condiciones del terreno, conformado por barrancas profundas y abundante vegetación, dificultaron su captura.

El operativo tomó un nuevo rumbo durante la madrugada del jueves, cuando un habitante de la comunidad de San Bernardino reportó que su caballo había sido atacado por el tigre. A partir de ese momento se reforzó la búsqueda con el apoyo de drones equipados con cámaras térmicas, perros rastreadores y cuatro brigadas especializadas.

La titular de la Profepa relató que el momento de la captura fue especialmente delicado. Mientras un médico veterinario se preparaba para disparar un dardo sedante, el felino detectó su presencia e intentó atacarlo.

La funcionaria explicó que este tipo de sedantes no actúan de forma inmediata, sino que requieren entre tres y cinco minutos para hacer efecto. Ante el riesgo inminente para el especialista, un policía municipal realizó disparos con el objetivo de proteger su integridad mientras el tranquilizante comenzaba a surtir efecto.

Posteriormente, el tigre recibió otros dardos sedantes, fue inmovilizado y colocado en una camilla para ser trasladado al centro de conservación Reino Animal, donde recibiría atención veterinaria.

«Prácticamente todo el trayecto venía respirando», señaló Boy Tamborell. No obstante, el ejemplar perdió los signos vitales antes de llegar al lugar, por lo que las autoridades insisten en que será la necropsia la que permita conocer si la muerte estuvo relacionada con el estrés, las lesiones, la sedación u otro factor.

La funcionaria indicó que la Profepa mantiene comunicación con especialistas de la UNAM y otros expertos para que el estudio se realice con el mayor rigor científico posible y se esclarezcan las circunstancias del fallecimiento.

Respecto a las versiones que circularon durante el operativo, Boy Tamborell rechazó que existieran contradicciones entre la información difundida por la Profepa y la alcaldesa de Tepetlaoxtoc. Explicó que la diferencia obedeció a que las autoridades municipales contaban con información parcial mientras el personal especializado continuaba trabajando dentro de la barranca y realizaba el traslado del ejemplar.

«Queremos ser muy cuidadosos con la información para no confundir a la ciudadanía y poder informar de manera adecuada», afirmó.

En cuanto al origen de la fuga, las primeras investigaciones apuntan a que ocurrió mientras se realizaban labores de mantenimiento en el encierro del tigre. Según explicó la titular de la Profepa, un error de comunicación durante la apertura y cierre de las puertas del recinto permitió que el animal escapara.

Aunque el predio contaba con autorización para el manejo de fauna silvestre, la dependencia determinó su clausura al detectar incumplimientos en los protocolos de seguridad establecidos para este tipo de instalaciones.

La investigación administrativa continúa con el objetivo de deslindar responsabilidades y determinar si existieron omisiones que facilitaron la fuga del felino.

Finalmente, Mariana Boy Tamborell señaló que este caso pone de manifiesto la enorme responsabilidad que implica mantener grandes felinos en cautiverio. Destacó que el cumplimiento estricto de los protocolos de seguridad resulta indispensable para proteger tanto a la población como a los propios animales, evitando incidentes que puedan terminar en tragedias como la ocurrida con Kenzo.

Mientras tanto, las autoridades permanecerán a la espera de los resultados de la necropsia, los cuales serán determinantes para conocer la causa exacta de la muerte del tigre de Bengala y complementar la investigación sobre este caso.